lunes, septiembre 05, 2005

LOS CATAROS HOMBRES BUENOS parte 1

Los Cataros, también llamados "Los Hombres Buenos" (se incluye también a las mujeres con el termino de “hombres”)

El Catarismo arraigó en Occidente, y de modo particular en las tierra de Occitania, al sur de Francia.

La amenaza que representaban los Cataros contra la Iglesia Católica de aquellas fechas, fue una excusa para tratarlos como herejes y rebeldes sociales, y a caballo de los poderes de la Iglesia y del Estado, exterminarlos.

Cuando los enigmas son quemados en las hogueras de la Inquisición, siempre quedan "cenizas" que pueden prender y dar forma a una apasionada historia de unos hombres, justos, buenos, piadosos, trabajadores y honestos, que en un momento dado de la historia, dieron muestras de ser heroicos valientes.

El catarismo fue una filosofía que recogió los conceptos mas humanos del cristianismo, Los Perfectos y las Perfectas (que así eran denominados) y que enseñaban esta nueva doctrina, se consideraban herederos de los apóstoles de un Jesús espiritual, nunca material, tenían como libro máximo al "Evangelio de San Juan"

La doctrina enseñaba la visión dualista del universo. Con sus dos principios antagónicos: el bien y el mal, la luz y la tiniebla. Pero ellos no se consideraban asimismo profetas como el persa Mani, el cual había acuñado el maniqueísmo compilando las doctrinas de Zoroastro, Buda y Jesús. Para ellos el mal poseía la misma fuerza real que el bien. Por lo que jamás debía ser ignorado y menospreciado. La creación del mundo la atribuían a un ángel malvado o Satán.

Y esto suponía que todo lo material simbolizaba lo negativo y pecaminoso. Por lo que la única solución para el ser humano de salvarse, radicaba en seguir las enseñanzas de Jesucristo, quien mostrara al mundo el camino de la redención.

Los Cataros consideraban pecado lo que la Iglesia romana consideraba pecado. Pero había una excepción: El Juramento y el homicidio. Para ellos estaban prohibidas las guerras y la muerte de los animales. Tampoco reconocían la autoridad de los Reyes, los Obispos y el Papa. Con sus actos lograron anular a los curas del Languedoc y por lo tanto se convirtieron en enemigos de la Iglesia Romana. El merito de los cataros se basaba esencialmente en que no mentían.

Todo lo que predicaban en el acto lo llevaban a la practica, no apoyándose nunca en el razonamiento hipócrita de "haz lo que yo te digo, pero no lo que yo hago" tan común en muchos sacerdotes.

Otra de sus virtudes era que a diferencia de los clérigos, trabajaban y no vivían de la caridad. Aceptaban dadivas y donaciones pero enseguida eran utilizadas en servicios a la comunidad, reparando las casas de los pobres, los pajares, construyendo pozos artesianos, etc. todo ello contribuyo mas tarde a la terrible persecución de que fueron objeto y a su aniquilación.

Toda esta confección de ideas era retomada por el sabio Manes y desarrollada bajo su nuevo concepto: el maniqueísmo. Las escrituras nos hablan de libros extraordinarios en el aspecto filosofal: "El libro de los Gigantes, El libro de la Rueda de las Recompensas y el Libro de la Pacificación Universal" También se habla de otro "La Kephalaia".

Esta cultura se extendió primeramente hacia el este de Persia, es decir Asia Central, India, Bizancio, China. Pero también se extendió a trabes de la cuenca mediterránea por Egipto, Cartago, Túnez y la región de Constantinopla, para llegar finalmente a la Europa Meridional por Italia y España. Juzgados como peligrosos por la religión ortodoxa y por Roma, los maniqueos fueron masacrados y perseguidos, yendo de país en país en la búsqueda desesperada de un edén de paz y tolerancia.

Para que el pensamiento maniqueo sea mas inteligible habría que remontarse en el tiempo y situarse en el periodo que va del año 200 a.C. al siglo III d.C. A lo largo de 500 años, el mundo intelectual intentó resolver el pensamiento de los enigmas del universo. A partir de las enseñanzas del sabio Manes se encuentran los elementos de la Gnosis que conciernen al descenso del espíritu a la materia.

Se produce la oposición maniquea Sombra luz, Materia Espíritu, Mal Bien, ambos de origen divino ya que proceden uno y otro de la divinidad creadora, de lo eterno. Se produce una lucha entre el Bien y el Mal. Los Maniqueos atribuían al Mal una existencia real. Concretamente era una sustancia, una fuerza que esta en la base misma de la materia. La sustancia original es decir el fuego se dividió en dos raíces vivas: una la luz que se desprende para brillar, y la otra el fuego oscuro y el humo, que se consumen en si mismos y tienden a materializarse para volverse, en nuestro periodo terrestre, una suerte de escoria tenebrosa.

La doctrina maniquea designa a este doble fenómeno con los términos de "terra lucida" es decir tierra de luz y "terra pestífera" o tierra de las tinieblas. Al demonio se le llamaba Hylé. Sin embargo posteriormente todo dimanó en la progresiva racionalización de conceptos entre el Bien y el Mal y un perfeccionamiento posterior algo confuso para ser explicado en pocas líneas originó el nacimiento de la doctrina catara que iremos poco a poco reseñando en esta sección de la web.

Así de esta manera poco a poco se fue creando esta doctrina que se desarrollo en Alemania y en las regiones francesas de Champagne y claro esta El Languedoc. Y aquí comienza todo lo referente a los Cataros...
Y es que el hombre de la Edad Media occidental, que rezaba, que luchaba, que trabajaba, según el reparto en tres órdenes de la sociedad, sentía el arte, la política, lo social, la vida, la muerte... en una palabra, el mundo que le rodeaba, en unos términos esencialmente religiosos.

La casi totalidad de sus referencias eran cristianas, ya que todo el saber estaba condensado en los monasterios y abadías. Su universo mental no podía salirse de esos conceptos religiosos. Y entendía su propia existencia como resultado de una creación. Toda su vida social y privada se centraba en su salvación y giraba en torno a un tema recurrente: Dios.

El mundo medieval vivía inmerso en la incultura general, y los aires de reforma que envolvían al pueblo cristiano, en busca de un regreso a los ideales evangélicos de pobreza, de pureza en las costumbres y de predicación de la palabra de Dios, estaban bastante cuestionados.

La Reforma Gregoriana, entre los siglos XI y XII, se convertirá en una primera tentativa de respuesta por parte de la Iglesia católica, a los nuevos problemas planteados por un cristianismo instalado en una Europa en paz, lejos de las antiguas luchas y batallas.

Los Clérigos y laicos, poco a poco saldrán con valentía a recorrer aldeas, poblados y ciudades, para predicar el Evangelio, sin preocuparles obtener ni la autorización de Roma, ni el derecho a traducir las Escrituras del latín.

Y en estas tierras, los cataros se hicieron famosos, y poco a poco fueron siendo conocidos también con el nombre de albigenses, nombre que se tomó de la famosa ciudad de Albi. Ello también afectaba a otras ciudades como Tolosa de Languedoc, Narbona, Carcassona, Beziers y Foix, entre otras.

Uno de los puntos centrales del propósito de vida cátara era la observación literal de los preceptos del Cristo y, especialmente de los imanantes del Sermón de la Montaña. Caracterizados por el rechazo total de la violencia, de la mentira, y del juramento, los cataros se mostraron a las poblaciones cristianas como unos predicadores (itinerantes y pobres individualmente) de la Palabra de Dios. Que como ya hemos dicho "Predicaban con el Ejemplo".

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Intenté, con la ayuda de medios celestiales, leer los pergaminos fragantes cátaros. Penetré en el arcano de lo más secreto de los Cátaros. Quise presentarlos al mundo, no como aparecen en las imaginaciones deformadas terriblemente por los inquisidores que les odiaban y en las crónicas históricas y demás invenciones imparciales.
Los Cátaros son un amor demente, una grandísima revelación del derramamiento del amor, una nueva visión del hombre: limpio, purificado, así como se manifiesta en los modelos más perfectos ante la mirada perfecta de las fuerzas celestiales.
De hecho, hoy en día no ha quedado nada de los Cátaros. Parece que tampoco hay ningún Cátaro. Pero yo lo diría así: no ha quedado nada en el mundo, aparte del catarismo...

CATARISMO XXI: LOS MISTERIOS DE LOS CATAROS.

ISBN 978-84-611-6945-0
278 paginas, cartone con sobrecuerta, precio 15 euros
en castellano

Editorial «World Affairs, S.L.», 2007



Direccion del editorial: C/ Taxdirt, 1-5 Bajos 08025 Barcelona, España

Tel. +34 (93) 219 29 34, 697 406 922

http://www.bonshommes.com/libros-catarismo21.htm

el cataro dijo...

la verdad, nunca hubo ni habra una comunidad religiosa como eran los cataros hombres buenos piadosos que, practicaban el verdadero y real cristianismo, delos 1eros dias, adiferencia de otras creencias o religiones, ellos enseñaban con ejemplo, eran consecuentes, en sus ideas en todo el sentido de la palabra,despertaron la envidia de los catolicos y fueron exterminados, pues que mal estuvieron estas personas hasta ahora diria yo, con su plan egoista, cucufato, hipocrita, en fin, intentare adentrarme mas a esta filosofia, pues creo que tengo mucho por aprender mas de los cataros!!!!!.... adiosssssssss

ExC dijo...

Dices que ya no hay ningun cataro, pero si restan sus enseñanzas y filosofia, la luz de Dios es grande y jamas podra ser extinguida, Invito a todo lector que continuemos con la fregonación de dicha filosofia, enseñar con ejemplo y no solo con palabras, uno hace la diferencia, comencemos con nuestras familias por ejemplo, quereis cambiar el mundo, primero cambiemos el nuestro, nuestro cuerpo, nuestra mente, nestro espiritu. Conquistemos nuestro pasado, para comandar el futuro.

magdalen dijo...

Las profecias se realizan!


El catarismo es una de las páginas más enigmáticas en la historia de la humanidad.
España fue una de las cunas del catarismo. Precisamente en España vivieron los últimos Perfectos, la presencia de los cuales creaba la atmósfera de la inefable bondad y del servicio mutuo en el amor.
Guilhem Belibaste, el último Perfecto, quemado por los inquisidores, predijo en el 1321 que al pasar 700 años el laurel reverdecería nuevamente.
En el siglo XXI, los cielos han considerado llegar el tiempo para que esta profecía se cumpla.
Hoy en día los misterios de los Cátaros, los custodios del Sagrado Grial, y este divino Cáliz mismo, son presentados a la humanidad en los libros y en la personalidad de Juan de San Grial, el místico ruso-español, el mensajero divino del tercer milenio, el escritor espiritual, quien ha escrito mas que trescientos libros.
El padre Yohan es el padre de la bondad indescriptible. A el estan abiertos los destinos de la gente. Ha bajado del alto para revelar a la humanidad el amor, que no existe en la tierra. El ve la gente con una vision inmaculada.
Queremos glorificar la hazaña de los mártires del amor . Ha llegado el día cuando hay que prepararse para ello
La luz en las tinieblas no se apaga sino que arde más viva. El Grial vuelve nuevamente a los que lo buscan.
Les invitamos a nuestro centro. Les invitamos al encuentra con Juan de San Grial.
Le queríamos invitar a la página web sobre la mística de cátaro, que abre ahora las profundidades del Cátarismo en España

www.juangrial.com